09 enero 2007
El cuerpo me pide regalar un poema
que borraré mil veces mientras la hoja blanca del papel donde lo escribo se vuelve grisacea y arrugada. Hasta que consiga ser reflejo limpio de mis sentidos.
“Asílame en tus manos...”
- Isabel Villacañas-
Halló asilo en sus brazos
después de pasear el globo
saboreando mares y descubriendo amores.
Descorcharon el alma,
calentaron el vino
y no hizo falta más
que dejarse llevar.
Tenderse junto al fuego,
respirar los delfines de su pecho,
compartir oleajes
y perseguir el sol cada mañana.
...el poema no se ha gestado...yo solo lo he recogido de delante de mis ojos.
y por cierto,¡es para compartir!
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