28 febrero 2007
Y además
Una sonrisa es más poderosa que cien refunfuños.
Charles Lamb
Charles Lamb
19 febrero 2007
Soneto y risa
Tengo estos huesos hechos a las penas(Miguel Hernandez, de nuevo)
y a las cavilaciones estas sienes:
penas que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.
Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.
Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.
Hasta en la más profunda oscuridad
nos sigue sorprendiendo una sonrisa.
16 febrero 2007
Hoy solo siento metales
No se ve que se escucha la pena del metal
el sollozo del hierro que atropellan y escupen
el llanto de la espada puesta sobre los jueces
que sentencian y hullen.
Se da contra las piedras la libertad
y destroza sus alas mientras se la detiene
un hombre que es el mismo dentro de cada frío
donde el sol retrocede.
No queremos más presos
entre paredes de yeso
Hace unos años creamos un coro de protesta. Se trataba de crear canciones con letra y música lo más preciosas posibles, para cantar nuestra rabia a lo grande y que no se nos pudiera culpar de alboroto o algo parecido. La idea era sorprender y a la vez no cerrar la boca.
Estos días no hago más que acordarme de aquello, aunque solo cantamos un par de veces fuera de los ensayos. La idea era muy bonita. Nos lo creíamos. Ahora solo recuerdo esta canción que bajamos coreando desde la planta 5 de los juzgados de plaza Castilla hasta la calle bajo las miradas atónitas de jueces, abogados, guardia civiles, acusados, familiares y otras gentes. La música es más fuerte que la represión. Y además va a ser verdad que calma a las fieras.
PD: Se me olvidaba. Esta canción está compuesta con fragmentos de un poema de Miguel Hernandez titulado "Las cárceles". Gracias Miguel por prestarnos tus versos.


