19 febrero 2007

Soneto y risa

Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
penas que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.

Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.

Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.

Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.
(Miguel Hernandez, de nuevo)


Hasta en la más profunda oscuridad
nos sigue sorprendiendo una sonrisa.

Comments:
gracias ana
 
pá eso estamos
 
Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?