07 marzo 2007
un regalo para ti
Acertaron sus dedos,
el corazón los empujó.
Encontraron reposo en su cintura,
y allí se confundieron con su piel.
Llegó a su corazón
el tiempo de deshielo,
primavera con cuerpo de mujer
y lágrimas sonrisa
precipitándose al vacío
mientras dibujan piruétas envolviendo su abrazo.
Se despertó el amor
desmoronando moldes y cimentando hogares
rebosantes de luz y de ternura
donde saborearse.

